Rainbow Perú: Brindar salud y bienestar
28noviembre

Emprendiendo
Rainbow Perú: Brindar salud y bienestar

Algunos emprendimientos surgen al ver una oportunidad de negocio, otros al desarrollar un producto innovador, muchos más para solucionar un problema propio. Hace 16 años, Cynthia Proaño había probado todo tipo de médicos y medicinas, remedios caseros y soluciones naturales, pero no lograba resolver el problema de salud de su hijo Mateo, una fuerte rinitis alérgica que lo mantenía congestionado y con sangrado nasal.

Ante lo crónico del problema, que se agravaba por el clima seco de su natal Quito, Cynthia y su esposo aceptaron la visita de un representante de la compañía Rainbow, con el fin de medir la contaminación. “No se imaginan todo lo que vimos, no podíamos imaginar que vivíamos en esas condiciones”, recuerda. Al entender que el foco del problema eran los ácaros y cuáles eran las mejores estrategias para combatirlos, decidieron adquirir el equipo. En apenas un fin de semana notaron una mejoría radical en la salud de su hijo que se ha prolongado hasta el día de hoy.

Entonces comenzaron a recomendarlo a todas las personas que conocían con problemas de salud similares al suyo, “como cuando recomiendas un buen médico o un buen restaurante a todos los que tú quieres, entonces todos me llamaban a agradecer”. Un mes después recibieron de nuevo la visita de la pareja de Rainbow, ya no para venderles sino para invitarlos a trabajar para esa empresa.

“A pesar de nuestra formación académica y consolidación profesional, nos atraía el hacerlo en nuestros tiempos libres y así conocer nuevas familias además de ayudarlos a mejorar su salud”, dice Cynthia. Así comenzaron a consolidarse en la empresa y luego de un par de años los enviaron a abrir mercado en Loja, una ciudad muy cerca de Perú. La siguiente pregunta, cuenta, fue ¿cuándo pasamos la frontera?

 

 

 

Mudarse con los dos pies

 

Perú era un país con mejores condiciones económicas, un alto índice de alergias y se presentaba como el reto que siempre habían querido. “No lo pensamos dos veces, tomamos a nuestros tres hijos, nuestras maletas, nuestras plantas y nos vinimos”. Desde entonces han pasado 8 años, su hijo Mateo sigue viviendo tranquilo, sin problemas de alergia.

Recuerda que al principio fue un poco duro pues, aunque se trata de países vecinos, no son iguales. Destaca del peruano su cariño y amabilidad, pero que para tener este trato se han tenido que ganar su confianza. También supuso un reto como familia, “temíamos que mudarnos a una ciudad grande como Lima nos separara, pero ocurrió todo lo contrario, nos unió más que nunca”. En todo caso, enfatiza que cuando la gente se muda, debe hacerlo con los dos pies, sin mirar atrás.

Hoy por hoy Cynthia Proaño y su esposo son los representantes de la marca Rainbow para el Perú, donde han logrado mejorar la salud de muchas familias. Para el 2018 planean nacionalizarse peruanos, “ya no tenemos nada que probar, aquí nos quedamos”.

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