Disminuye el número de postulantes femeninas en las ERM 2018: El acoso político

En las ERM 2018, el registro de postulantes femeninas no ha alcanzado el 1%.

 

Sin embargo, hay una ley electoral que asegura al menos un 30% de candidatas o candidatos.

 

Según el Jurado Nacional de Elecciones del Perú (JNE), la tendencia apunta a que las representantes públicas elegidas no ocupen puestos de liderazgo.

Por lo tanto, también se les niega el acceso a la toma de decisiones. ¿Qué está pasando? Hablemos del acoso político.
Los expertos aseguran que la principal causa de la baja participación femenina en los procesos electorales es el acoso político. Le sigue la llamada economía de cuidado y la tendencia machista arraigada en todo el país. Las 3 razones están vinculadas.

El acoso político tiene múltiples formas: agresión física y verbal, violencia sexual y amenazas. Intercepción de comunicaciones y obstaculización de reuniones, iniciativas y propuestas, entre otras. Los agresores, en su gran mayoría, son los miembros de otras organizaciones políticas. También los de su propia organización, trabajadores públicos y del entorno más inmediato.

Por eso, el Fondo de Iniciativas Comunes de la Unión de Naciones Suramericanas (FIC – UNASUR) ha decidido financiar medidas que palíen esta situación. Esta inversión se ha traducido en la subvención del proyecto Acoso político hacia las mujeres: Introducción de medidas y protocolos en organizaciones políticas de las Naciones Suramericanas de Bolivia, Ecuador y Perú. El JNE será su ejecutor. Su objetivo es identificar y atender los casos de acoso político por razón de género.

En la infografía realizada por The Office pueden ver la comparativa de las ERM 2014 versus las de 2018. Las cifras hablan por sí solas.

El acoso político conlleva menos postulaciones femeninas, por lo tanto, menos posibilidad de elección de candidaturas femeninas. Y menos mujeres en puestos de liderazgo y menos aún, en la toma de decisiones.
Menos paridad, menos oportunidades, menos cambios.

Menos modelos para que nuestras niñas, cuyo día mundial hemos celebrado esta semana, se miren y se proyecten en las futuras políticas de la transformación. Menos esperanza de que las instituciones públicas nos representen a tod@s.

En un Perú, donde la mujer avanza a buen paso en la Academia y en el sector privado, las instituciones públicas no pueden quedarse ancladas en el pasado. Este estancamiento repercute en la economía del país.

El diálogo entre estos tres sectores debe propiciar la inversión y el crecimiento financiero para caminar juntos hacia la prosperidad económica.

 

 

Fuente | @Perú21

Women Doing Business, Mujeres luchando contra la corrupción

A comienzos del siglo XXI, diversos estudios analizaron la vinculación entre el género y la corrupción, llegando a la conclusión de que  “las tasas más altas de participación del sexo femenino en el gobierno están asociadas con niveles más bajos de corrupción” (Dollar, Fisman, y Gatti, 1999:6).

Si bien estos resultados han sido debatidos en diferentes oportunidades, lo cierto es que todos coinciden en afirmar
que los regímenes más democráticos, aquellos que son más abiertos y transparentes, permiten una mayor presencia femenina en cargos de toma de decisiones.

En contraste, los sistemas corruptos vulneran con mayor impacto a las mujeres. Esto ocurre desde la corrupción en el sistema judicial, que permite la impunidad de agresores y violadores, pasando por el intercambio de favores sexuales para conservar un puesto de trabajo o ascender.  Las mujeres son además las principales usuarias de servicios públicos, por lo que su mal funcionamiento las perjudica particularmente.

En el ámbito de los negocios, las empresarias llevan la peor parte, con la distorsión en el acceso al crédito o haciendo más difícil obtener licencias y permisos para iniciar un negocio […] La corrupción impone restricciones a sus capacidades de formar empresa ya que no tienen los recursos para pagar por los permisos. Esto lleva a la marginalidad económica de las mujeres (UNDP, 2010:13).

Por eso, hemos organizado el conversatorio «Mujeres luchando contra la corrupción» para conocer los testimonios de aquellas mujeres que se han dedicado a la lucha incansable contra este mal social.